
¿Cómo debe ser un verdadero hombre?
Para mí, un verdadero hombre es mucho más que fuerza o apariencia. Un verdadero hombre debe ser:
– Temeroso de Dios
– Justo
– Fiel
– Responsable
– Hombre de Fe
En una sola palabra: virtuoso.
No se trata de ser perfecto, sino de esforzarse cada día por crecer, corregir lo que haga falta y acercarse a Dios. Porque cuando un hombre tiene a Dios en su vida, todo lo demás se ordena.
A ti, hombre, que hoy lees esto:
Que Dios y la Virgen María derramen sobre ti sabiduría y discernimiento para alcanzar esas virtudes que tal vez aún no posees, o que deseas fortalecer. Que aprendas a amarte, a cuidarte y a ser luz para los demás.
Y a ti, mujer:
No pierdas la fe. Ora con confianza. Pide en oración ese compañero que tu alma necesita, no por capricho, sino por propósito. El hombre ideal no es el que el mundo vende, es aquel que Dios moldea para ti, y que sabrá caminar a tu lado con amor y respeto.
Dios hará grandes cosas en tu vida. Solo necesitas creerlo.
Tú vales la pena. Nunca lo olvides.
“San José, sin importar el qué dirán, le dio su ‘sí’ a Dios. Aceptó a María con amor y humildad, y fue elegido para ser el padre de Jesús en la tierra. Él es el modelo del hombre virtuoso y obediente, ante Dios y la humanidad.”
No dejes que tus heridas del pasado apaguen tu visión. No permitas que las decepciones se conviertan en excusas para no volver a creer. Hay oportunidades nuevas esperándote, pero necesitas avanzar, sanar y mirar con esperanza.
Haz una pausa hoy. Reflexiona. ¿Qué puedes cambiar en tu vida para convertirte en una mejor persona o elegir mejor con sabiduría? Dios no te pide perfección, pero sí te invita a caminar con Él hacia la plenitud.
¡Que esta reflexión toque tu corazón! Y si lo hace… no te la guardes. Compártela ✨
