Testimonio de Fe: La Fuerza de la Oración

¡Te regalo mi atardecer!
Lo capturé una noche mientras oraba… y una vez más confirmé que Dios es verdaderamente maravilloso.

Mi testimonio

La Palabra dice:
«No temas ni te asustes, porque contigo está Yavé, tu Dios, a donde quiera que vayas.»
Josué 1,9

Antes de caer en la tentación, intenta caer de rodillas en oración. ¡Ánimo! Ora con fe, con entrega… Dios y la Virgen siempre están dispuestos a ayudarte a levantarte.

Hoy quiero contarte parte de mi historia, una historia de fe y perseverancia, de la que pocos han sido testigos… y ahora tú también lo serás.

En medio de una de mis oraciones, hice una pausa y recordé todo lo que un día soñé en medio de tiempos difíciles. Recuerdo a una persona especial que fue instrumento de Dios para ayudarme a salir adelante. Le estaré eternamente agradecida.

En uno de mis viajes, decía con firmeza:
“Algún día tendré una casa, un carro, aprenderé a manejar, y podré mantenerme con mi propio salario.”
Y aunque aún no tenía nada de eso… ¡yo ya soñaba con las cortinas de mi futura casa! 😄 Siempre estuve enamorada de esas cortinas… y pensaba: “Cuando tenga mi casa, me haré unas así.”

Hoy, al mirar mi presente, solo puedo dar gracias. Dios y la vida me han concedido muchas de esas cosas que deseaba desde el corazón. Sí, son materiales… pero sé lo que significan para mí. Y aunque mi deseo más profundo sigue siendo el amor, aprendo a agradecer lo que ya tengo, aceptando el orden en que Dios decide bendecirme.

Sigo orando, porque anhelo que todos podamos levantarnos, liberarnos de las cadenas que nos atan y volver al camino. Anhelo que logremos vernos realizados, en paz y en amor. Ese amor que ahora le sigo ofreciendo a Dios, con la esperanza de que Él, a su tiempo, me conceda esa gracia.

PARA QUE SONRÍAS…
Leí esto y me hizo reír… pero ¿sabes? ¡Sigo creyendo con fe!
Historias de amor creadas por Dios:
– Sara y Abraham
– Rebeca e Isaac
– Raquel y Jacob
– María y José
– …¡Tú y yo, próximamente! 😱😂

Siempre digo: –“¡Vendrán tiempos buenos!”
Y también: –“Disfruto lo que tengo mientras voy por lo que quiero.”
Porque declaro con fe: ¡Creo, y así será!

Recuerda: “El tiempo de Dios es perfecto.”
Y como me dicen… “Se te está haciendo justicia.”
¿Y sabes qué? ¡Le creo a Dios Padre, al Hijo Jesús mi amigo fiel y a nuestra Madre, la Virgen María!

No dejes de creer. No dejes de orar. Pide con fe que Jesús y María intercedan por ti, para que Dios te conceda la gracia de tu conversión.

Acepta la ayuda cuando llegue… pero también haz tu parte.

¡Shalom, gente!


Deja un comentario